Mamografía

Atención personalizada por TER femenino

La mamografía es la representación radiográfica del tejido blando de la glándula mamaria, consiguiendo información acerca de su estructura normal o patológica. La interpretación cuidadosa de esta radiografía permite identificar el cáncer.

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en la población femenina española y constituye la primera causa de muerte por cáncer en mujeres, con una tasa de mortalidad de 28,2 por 100.000 mujeres. La probabilidad actual de que una mujer española adquiera un cáncer de mama antes de cumplir los 75 años se aproxima a un 5%. Esto significa que una de cada 20 mujeres desarrollará un cáncer de mama antes de esa edad. En muchos casos, es posible detectar la neoplasia o tumor antes de que aparezcan lesiones palpables.

Se ha demostrado que la mamografía es la prueba de mayor validez y más ampliamente utilizada para el cribado de cáncer de mama (detección precoz). Esto significa que se emplea, entre otras utilidades, para detectar cánceres de mama en estadíos precoces en mujeres asintomáticas. Su aceptabilidad, mínimos efectos adversos y coste de aplicación han facilitado la rápida extensión de su uso en cribado poblacional.

Cómo se realiza

Durante la mamografía, un técnico radiológico especialmente calificado posicionará su mama en la unidad de mamografía. La mama será colocada en una plataforma especial y comprimida con una paleta (por lo general hecha de Plexiglas transparente u otro plástico). El técnico comprimirá la mama gradualmente.

La compresión de la mama es necesaria para:

  • Aplanar el grosor de la mama de manera que todos los tejidos puedan visualizarse.
  • Extender el tejido de manera que las anormalidades pequeñas son menos probables de quedar oscurecidas por el tejido superior de la mama.
  • Permitir el uso de una dosis más baja de rayos X ya que una cantidad más delgada de tejido mamario está siendo tomada en imágenes.
  • Mantener la mama firme con el fin de minimizar lo que se vea borroso en la imagen a causa del movimiento.
  • Reducir la dispersión de rayos X para aumentar la agudeza de la imagen.

Se le solicitará que cambie de posición durante el procedimiento de toma de imágenes. Las visualizaciones de rutina son de arriba hacia abajo y lateral oblicua. El proceso se repetirá para la otra mama.

Usted debe permanecer inmóvil y se le puede solicitar que contenga la respiración por unos segundos mientras se toma la imagen de rayos X para reducir la posibilidad de que ésta resulte borrosa. El técnico se dirigirá detrás de una pared o hacia la sala contigua para activar la máquina de rayos X.

Al completar el examen, se le solicitará a usted que espere hasta que el técnico determine que se hayan obtenido todas las imágenes necesarias.

El proceso de examen dura entre 15 y 20 minutos.

Preparación y consejos

No programe su mamografía de exploración para la semana anterior a su período si sus mamas normalmente están sensibles durante este tiempo. El mejor momento para realizar un mamografía de exploración es una semana después de su período.

Siempre informe a su médico o técnico de rayos X si existe la posibilidad de estar embarazada y sobre cualquier cirugía realizada con anterioridad, uso de hormonas, y antecedentes familiares o personales de cáncer de mamas.

También le recomendamos:

No utilice desodorante, talco en polvo o loción debajo de los brazos o en las mamas el día del examen. Esto puede aparecer en el mamografía como manchas de calcio.

Describa cualquier síntoma o problema en las mamas al técnico que realiza el examen.

Si es posible, obtenga mamografía anteriores y téngalos a disposición del radiólogo al momento de realizar el examen actual.

Esta prueba no requiere ayuno previo.