Densitometría ósea

Estudios sobre femur, lumbar y cuerpo entero

La densitometría es una exploración que utiliza dosis bajas de rayos-X que pasan por todo el cuerpo, y toman una radiografía no apta para radiodiagnóstico, a nivel de la parte baja de la espina dorsal y de la cadera. Hay aparatos menos sofisticados que pueden medir esta densidad en la muñeca o en el talón.

Es decir que mediante un sistema de Rx de baja potencia se puede medir la densidad de calcio de los huesos, nos ofrece datos sobre la posible presencia de una osteoporosis y el riesgo de fracturas óseas. En general se mide la densidad sobre unos patrones de edad y de cada hueso, por ello la medición de la densidad en la muñeca puede no ofrecer datos sobre los riesgos de una fractura de cadera.

La densitometría es una de las técnicas más fiables de medir la salud ósea y poder poner el tratamiento adecuado para prevenir la osteoporosis.

La repetición en el tiempo de la misma técnica permite llevar el control de la pérdida ósea en cada persona.

La densitometría también nos va a servir como medio de control de la mejoría de la densidad ósea al poner un tratamiento.

Cómo se realiza

En el examen central de DXA, que mide la densidad ósea en la cadera y la columna, el paciente se recuesta en una mesa acolchada. Un generador de rayos X se encuentra ubicado debajo del paciente y un dispositivo de imágenes, o detector, se posiciona arriba.

Para evaluar la columna, las piernas del paciente se apoyan en una caja acolchada para aplanar la pelvis y la parte inferior (lumbar) de la columna. Para evaluar la cadera, el pie del paciente se coloca en una abrazadera que rota la cadera hacia adentro. En ambos casos, el detector pasa lentamente por el área, generando imágenes en un monitor de computadora.

Usted debe permanecer inmóvil y se le puede solicitar que contenga la respiración por unos segundos mientras se toma la imagen de rayos X para reducir la posibilidad de que ésta resulte borrosa. El técnico se dirigirá detrás de una pared o hacia la sala contigua para activar la máquina de rayos X.

Los exámenes periféricos son más simples. El dedo, la mano, el antebrazo o el pie se colocan en un pequeño dispositivo que obtiene una lectura de densidad ósea en pocos minutos.

El examen de densidad ósea de DXA por lo general se realiza en 10 o 15 minutos, dependiendo del equipo utilizado y las partes del cuerpo examinadas.

Fotografías

Preparación y consejos

Los exámenes de densidad ósea son rápidos y no dolorosos.

El día del examen usted puede alimentarse normalmente. No deberá ingerir suplementos con calcio durante al menos 24 horas antes del examen.

Deberá utilizar ropa cómoda y suelta, evitando prendas que tengan cierres, cinturones o botones de metal. Se deben sacar los objetos tales como llaves o billeteras que pudieran encontrarse en el área a examinar.

Se le puede solicitar que se quite toda o parte de su vestimenta y que utilice una bata durante el examen. También se le puede solicitar que se quite joyas, dentadura postiza, lentes y cualquier objeto de metal o vestimenta que pueda interferir con las imágenes de rayos X.

Informe a su médico si recientemente ha tenido un examen con bario o le han inyectado un medio de contraste para una tomografía axial computada (TAC) o una radioisotopía. Puede tener que esperar de 10 a 14 días antes de realizarse el examen de DXA.

Las mujeres siempre deben informar a su médico y al técnico de rayos X si existe la posibilidad de embarazo. Muchos exámenes por imágenes no se realizan durante el embarazo ya que la radiación puede ser peligrosa para el feto. En caso de que sea necesario el examen de rayos X, se tomarán precauciones para minimizar la exposición del bebé a la radiación.

TIPOS
  • Densitometría ósea